martes, 26 de abril de 2011

Después de hablar del "fin de la crisis" el gobierno augura que la recuperación será la más lenta de los últimos treinta años.

COMITÉ DE EMPRESA GLOBAL (SALCAI-UTINSA S.A.)


CANARIAS SEMANAL


Aunque el anterior ministro de Trabajo,Celestino Corbacho, insistió durante mucho tiempo en que España no llegaría a los cuatro millones de parados, el 2010 se cerró con 4,6 millones de desempleados según los datos de laEPA. Un 20,33% de la población activa del Estado. Ahora, las cifras que se manejan son aún peores, y la última Encuesta de Población Activa, que se conocerá este viernes 29 de abril, podría reflejar que el número de desempleados ha llegado ya a los cinco millones. 

Con todo, lo más dramático de esta situación -que roza la emergencia social -  son las perspectivas de futuro. Después de reiterar mensajes "optimistas" para tratar de minimizar la más que previsible debacle electoral del PSOE en las próximas citas electorales, el EjecutivoZapatero ha reconocido, finalmente, lo que venían advirtiendo todos los analistas económicos. De acuerdo al pronóstico  del Gobierno, publicado hace dos semanas, la recuperación del empleo en el Estado español será, en el mejor de los casos, la más lenta de las últimas tres décadas. Estas previsiones oficiales advierten de que en el año 2014 no se habrá generado ni la mitad del empleo perdido desde el comienzo de la Crisis.   

Las analistas coinciden en que, entre abril y septiembre de 2011, el empleo se beneficiará de una cierta mejora estacional gracias a la temporada turística.  Anticipan, igualmente, que en el cuarto trimestre aflorará una débil recuperación con mejores datos que en el mismo periodo de 2010. Se trata, no obstante, de mejoras insignificantes numéricamente, que en ningún caso serán capaces de paliar el descalabro provocado desde el tercer trimestre de 2007. 

Si las previsiones se cumplen, el colapso de la economía española habrá provocado, hasta el primer trimestre del presente año, un aumento de la tasa de desempleo del 8% al 21% de la población activa. Según datos de laOrganización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), ningún país de los considerados "desarrollados" ha experimentado un incremento de la tasa de paro de semejante magnitud.  


El escenario macroeconómico del Gobierno apunta a una generación de empleo exigua este año —un incremento del 0,2%, frente al ligero retroceso que pronostican los analistas y   el Banco de España—.  Y a variaciones interanuales muy modestas en 2012 (1,4%), 2013 (1,5%) y 2014 (1,7%). El resultado es que la creación de empleo en los próximos cuatro años no compensará ni la mitad de lo que se perdió en la Crisis.

Sin noticias del publicitado cambio de modelo económico.
Más de la mitad del empleo destruido en estos tres años corresponde al sector de la Construcción. Este ha sido, en las últimas décadas el motor de un crecimiento económico insostenible y destructor, que ha generado escandalosas fortunas  y alimentado las arcas de los partidos políticos institucionales. Con la Crisis económica y el estallido de la burbuja inmobiliaria, las promesas sobre  un cambio de modelo productivo basado en el impulso a la Investigación y Desarrollo se convirtieron en un lugar común del discurso gubernamental. Reconocidos economistas del sistema, como el Premio Nobel Paul Krugman,vaticinaron unas perspectivas "aterradoras" para la Economía española si no se tomaban medidas de calado. Entre ellas, Krugman - quien es considerado en los medios oficiales como un economista "de izquierdas" –  recomendó que se rebajaran los salarios de los españoles hasta en un 25% - para mejorar la competitividad española. Dos años después de recibir los consejos del premio Nobel, y tras una contrarreforma laboral y otra de las pensiones,  los salarios reales de los trabajadores no han dejado de disminuir. Con una disminución de los fondos destinados a I+D+I, y la persistente precariedad laboral de los investigadores continúa, sin embargo, sin haber noticias del publicitado cambio del modelo económico español.